Seguro de responsabilidad civil para clínicas veterinarias: protección integral frente a reclamaciones


La actividad de las clínicas veterinarias en España viene experimentando una importante transformación en los últimos años. El incremento del número de centros, la sofisticación de los tratamientos y, sobre todo, las nuevas normativas han elevado el nivel de exigencia de los clientes. Y, paralelamente, han aumentado las reclamaciones por errores en diagnósticos, complicaciones quirúrgicas o resultados no esperados tras un tratamiento.

En este contexto, el seguro de responsabilidad civil para clínicas veterinarias se ha convertido en una herramienta imprescindible para proteger la viabilidad económica del negocio y la reputación profesional del centro. Además, la normativa española establece la obligación de contar con un seguro de responsabilidad civil profesional veterinaria para ejercer la profesión.

Así, la Ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, exige que los profesionales sanitarios -y las entidades donde desarrollan su actividad- dispongan de un seguro que cubra la responsabilidad ante posibles daños derivados de su actuación. En el caso de las clínicas veterinarias, esto implica asegurar a la clínica como persona jurídica, no únicamente a los veterinarios a título individual.

Como veremos en este artículo, Markel responde a esta realidad con soluciones específicas de seguro RC Profesional para clínicas veterinarias, diseñadas para cubrir los riesgos reales de la actividad diaria y adaptadas al tamaño y características de cada centro.

¿Qué es la responsabilidad civil en una clínica veterinaria?

En primer lugar, cabe preguntarse qué es la responsabilidad civil en clínicas veterinarias. Groso modo, es la obligación legal de reparar los daños causados a terceros como consecuencia de la actividad profesional.

Cabe destacar que, en el ámbito veterinario, esta responsabilidad puede adoptar distintas formas. Cuando existe una relación directa entre la clínica y el cliente, normalmente a través de la prestación de un servicio sanitario. Por ejemplo, un error en un tratamiento o una intervención quirúrgica que derive en daños al animal.

Por otro, cuando el daño afecta a terceros, como un accidente dentro de las instalaciones de la clínica o daño derivado por un animal bajo custodia.

Entre los supuestos más habituales de reclamación destacan los errores de diagnósticos, las complicaciones postoperatorias o los daños durante intervenciones clínicas. Un seguro de responsabilidad civil bien estructurado protege tanto al titular del centro como a los veterinarios empleados, independientemente de quién haya intervenido directamente en el acto clínico.

Diferencias entre RC individual del veterinario y RC de explotación de la clínica

Es importante distinguir entre la responsabilidad civil individual del veterinario y la responsabilidad civil de explotación de la clínica. La primera cubre al profesional a título personal por los actos clínicos que realiza. La segunda protege a la clínica como empresa frente a los daños derivados de su actividad global así como a sus empleados.

Markel está especializada en la RC de explotación de la clínica veterinaria. Incluye riesgos relacionados con las instalaciones, el personal contratado y los animales en custodia.

Una póliza colectiva ofrece ventajas claras frente a los seguros individuales: centraliza la cobertura, evita lagunas de aseguramiento y simplifica la gestión ante una reclamación. Además, puede complementarse con soluciones específicas para administradores y directivos, como el seguro de D&O, que protege el patrimonio personal de quienes toman decisiones en la clínica.

¿Es obligatorio el seguro de RC para clínicas veterinarias en España?

La respuesta es sí. Como se indicaba en la introducción a este artículo, la Ley 44/2003 establece la obligación de disponer de un seguro de responsabilidad civil para el ejercicio de profesiones sanitarias, incluyendo la veterinaria.

Pero, además, a esta normativa estatal se suman las regulaciones autonómicas y los requisitos de los Colegios Profesionales, que suelen fijar capitales mínimos asegurados para poder abrir y operar legalmente una clínica veterinaria. Sin un seguro para clínicas veterinarias en vigor, el centro se expone a sanciones administrativas e incluso al cierre del negocio.

Coberturas esenciales que debe incluir tu póliza RC para clínica veterinaria

No todos los seguros son iguales. Un buen seguro de RC veterinaria debe contemplar coberturas específicas adaptadas a la realidad del sector.

Entre las coberturas clave destacan:

  • Responsabilidad civil profesional por actos clínicos, que cubre errores, omisiones o negligencias en diagnósticos y tratamientos.
  • Responsabilidad civil de explotación, por daños causados a terceros dentro o fuera de las instalaciones.
  • Responsabilidad civil patronal, frente a reclamaciones de empleados por accidentes laborales.
  • Defensa jurídica y fianzas, incluyendo los gastos de abogados y procuradores.
  • Daños a animales en custodia, uno de los supuestos más sensibles para las clínicas.
  • Posibilidad de cobertura retroactiva ilimitada, fundamental para proteger actos realizados en el pasado.

En la práctica, estas coberturas permiten afrontar situaciones como una reclamación por complicaciones tras una cirugía rutinaria o un error en la administración de un medicamento, sin comprometer la estabilidad financiera del centro.

Coberturas opcionales recomendadas para clínicas veterinarias

Además de las garantías básicas, existen otras adicionales y optativas especialmente recomendables. Entre ellas, los ciberriesgos veterinarios, ante el aumento de ataques informáticos y la protección de datos conforme a la LOPDGDD, clave para salvaguardar la información de los clientes.

Consecuencias de no contar con un seguro RC adecuado en tu clínica

Operar sin un seguro RC profesional para clínicas veterinarias adecuado implica asumir riesgos importantes. Las indemnizaciones por daños a animales pueden alcanzar cifras elevadas, a lo que se suman los costes judiciales y la pérdida de confianza de los clientes.

Además, el incumplimiento de la normativa puede conllevar sanciones administrativas y la suspensión de la actividad. Las estadísticas sectoriales reflejan un aumento sostenido de las reclamaciones por negligencia en clínicas de animales, especialmente en procedimientos quirúrgicos y tratamientos especializados.

Ventajas de contratar el seguro RC para clínicas veterinarias con Markel

Markel cuenta con una sólida experiencia internacional en riesgos profesionales sanitarios. Sus soluciones para clínicas veterinarias destacan por ofrecer límites de indemnización elevados, una tramitación ágil de siniestros y asesoramiento preventivo incluido.

La posibilidad de adaptar la póliza al tamaño y complejidad de la clínica -desde pequeños centros hasta hospitales veterinarios 24 horas- permite contar con una protección a medida, alineada con las necesidades reales del negocio.

Cómo contratar o cotizar tu seguro RC para clínica veterinaria con Markel

El proceso para contratar un seguro responsabilidad civil para clínicas veterinarias con Markel es sencillo y transparente. Basta con solicitar un presupuesto online y el cuestionario a cumplimentar, donde se indicará toda la información necesaria para su estudio: CIF de la clínica, número de veterinarios colegiados empleados, facturación anual, etc

El equipo especializado de Markel analiza cada caso y propone la solución más adecuada. Para ampliar información o iniciar la cotización, te invitamos a contactar a través del formulario disponible en la web y recibir asesoramiento personalizado.