José Antonio Otero, Head of Energy, Europe de Markel, analiza la evolución del mercado europeo de seguros de energías renovables y los retos que plantean la nueva capacidad, las tecnologías emergentes y un entorno de riesgos cada vez más complejo.
Por José Antonio Otero
Head of Energy, Europe
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Publicado originalmente en Intelligent Insurer, el 5 de octubre de 2026:
New entrants and capacity put pressure on European renewable energy pricing: Markel
El mercado europeo de seguros de energías renovables sigue siendo «dinámico y volátil», con nueva capacidad que ejerce presión sobre los precios al mismo tiempo que algunos de los activos que llegan al mercado son cada vez más difíciles de evaluar.
José Antonio Otero, Head of Energy, Europe de Markel, observa una mayor competencia derivada de la entrada de nuevos operadores, al mismo tiempo que se produce una rápida evolución de las tecnologías que las aseguradoras deben comprender.
«Nuevos competidores están entrando en el sector y cada vez hay más capacidad disponible, lo que incrementa la competencia y ejerce presión sobre los precios», explicó José Antonio a FERMA Forum Today.
Al mismo tiempo, señaló que los aerogeneradores son cada vez más grandes, los sistemas de almacenamiento de energía en baterías se están desplegando a una escala mucho mayor y las aseguradoras se encuentran con un número creciente de equipos prototipo. En el otro extremo del ciclo de vida de los activos, algunos equipos más antiguos se están acercando al final de su vida útil de diseño original o incluso la han superado.
«En ambos casos, es fundamental realizar un análisis técnico riguroso», afirmó José Antonio.
Este enfoque técnico ha marcado la estrategia de Markel en el sector. La aseguradora creó su unidad europea de Energía hace dos años. Según José Antonio, su estrategia se ha construido sobre un conocimiento especializado de las energías renovables, teniendo en cuenta al mismo tiempo que las prácticas de mercado y los términos y condiciones pueden variar considerablemente entre los distintos países europeos.
José Antonio también identifica «oportunidades significativas» en Europa y destaca el «gran potencial del mercado iberoamericano», así como la creciente importancia de Madrid como centro para la colocación de riesgos.
Tecnologías a mayor escala
Algunas de las cuestiones más complejas desde el punto de vista de la suscripción están surgiendo como consecuencia de la velocidad a la que avanza la transición energética.
José Antonio explica que se está pidiendo a los promotores que amplíen en pocos años tecnologías y cadenas de suministro que, históricamente, podrían haber necesitado décadas para alcanzar su madurez.
«Este ritmo puede generar escasez de profesionales con experiencia, debilitar los controles de calidad y afectar a la fiabilidad de los activos».
«Desde el punto de vista de la suscripción, es esencial que las responsabilidades de mantenimiento estén claramente definidas, que exista una revisión rigurosa del diseño y que se apliquen medidas eficaces de prevención de pérdidas», añadió.
El almacenamiento en baterías es uno de los ámbitos en los que estos retos se están haciendo especialmente visibles.
«El incendio sigue siendo la principal preocupación en los sistemas de almacenamiento de energía en baterías», señaló José Antonio, haciendo referencia a siniestros recientes de gran magnitud, incluidos casos en los que los incendios de baterías también han provocado contaminación.
«La tecnología también está evolucionando rápidamente, lo que genera incertidumbre en torno a la obsolescencia, el rendimiento a largo plazo y la disponibilidad de componentes de sustitución».
Otro reto es el crecimiento de los proyectos híbridos, en los que las baterías deben integrarse de forma segura y eficaz con los activos de generación y otras tecnologías.
Las nuevas tecnologías son solo una parte del desafío. José Antonio también observa una creciente dificultad a la hora de evaluar la exposición a catástrofes naturales cuando «los datos históricos no están disponibles o no son suficientemente fiables».
«Los modelos de catástrofes se revisan y perfeccionan después de grandes eventos, pero la incertidumbre permanece», afirmó.
Los equipos se diseñan cada vez más para resistir fenómenos meteorológicos severos, pero la utilidad de esos estándares de diseño sigue dependiendo de la calidad de los datos en los que se basan.
«Estamos viendo más siniestros relacionados con fenómenos meteorológicos, y las fases de construcción y montaje están especialmente expuestas».
Esto hace que tanto la prevención como la planificación ante emergencias sean especialmente importantes durante la construcción, cuando los activos pueden ser más vulnerables a los fenómenos meteorológicos.
«El aumento del tamaño de los aerogeneradores y de los sistemas de almacenamiento de energía en baterías está planteando nuevos retos técnicos».
Interrupciones más prolongadas
Las cadenas de suministro están generando otra fuente de presión, especialmente cuando un siniestro requiere equipos especializados o componentes que no pueden sustituirse rápidamente.
El aumento del coste de los equipos y las reparaciones incrementa las posibles pérdidas por daños materiales. A su vez, unos plazos de suministro más largos prolongan la exposición a pérdidas por interrupción de negocio.
«Los mercados de energía solar y BESS han crecido a un ritmo extraordinariamente rápido, pero la capacidad de fabricación y mantenimiento no siempre ha evolucionado al mismo ritmo que la demanda», explicó José Antonio.
Esto puede traducirse en precios más elevados, escasez de componentes críticos y periodos más largos hasta que los activos dañados puedan volver a estar operativos. Por ello, según José Antonio, disponer de una buena estrategia de repuestos y de planes sólidos de continuidad de negocio puede marcar una diferencia significativa.
El abanico de exposiciones también se está ampliando. José Antonio identifica el riesgo cibernético y la inteligencia artificial como aspectos emergentes que deben tenerse en cuenta a medida que los activos renovables están cada vez más digitalizados e interconectados.
Los suscriptores necesitan comprender no solo los equipos físicos, sino también la tecnología que sustenta su funcionamiento.
Margen para seguir creciendo
A pesar de los retos técnicos, José Antonio considera que existe un importante margen para que las aseguradoras crezcan al mismo tiempo que avanza la transición energética en Europa.
El almacenamiento en baterías, las subestaciones, las infraestructuras de transmisión y distribución y los centros de datos son algunas de las áreas en las que identifica un gran potencial. Sin embargo, para respaldar estas inversiones, el mercado asegurador tendrá que seguir evolucionando al mismo ritmo que los propios activos.
«El mercado deberá continuar desarrollando sus conocimientos técnicos, sus datos y sus clausulados si quiere respaldar estos proyectos de forma sostenible», afirmó.
Entre los temas que José Antonio plantea para el debate en FERMA Forum se encuentran los fenómenos meteorológicos severos, la inflación y los plazos de sustitución, las tecnologías aún no suficientemente probadas, el envejecimiento de los equipos y el impacto de los riesgos cibernéticos y de la inteligencia artificial sobre los activos de energías renovables.
«En todos estos ámbitos, será fundamental contar con mejores datos, un análisis técnico más sólido y una colaboración más estrecha entre asegurados, mediadores y aseguradoras».

José Antonio Otero
Head of Energy, Europe