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Cada una de las actividades que realizamos a diario están propensas a presentar algún tipo de riesgo y, en el caso del mundo empresarial, esto no es una excepción.

Es usual que las personas tomen los riesgos como algo negativo, ya que la mayoría de las veces generan una sensación de incertidumbre ante lo que se pueda presentar. Sin embargo, al verlo desde otra perspectiva, pueden asumirse como toda una oportunidad para estar alertas y saber cómo proceder ante los posibles escenarios que puedan comprometer la integridad de cada una de las compañías.

Son diversos los tipos de riesgos empresariales por lo que, si quiere conocer acerca de esto y cuáles son los más comunes, lo invitamos a continuar leyendo.

Sobre los riesgos empresariales

Si bien los riesgos empresariales se basan en esas circunstancias, acontecimientos o hechos que obstaculizan el desarrollo normal de las actividades estándar de una empresa, y que suelen tener consecuencias económicas desfavorables para sus responsables, lo ideal es informarse y buscar la orientación necesaria acerca de la importancia de adquirir pólizas de seguro, como el de Responsabilidad Civil, que les permitan tener las herramientas necesarias para saber afrontar las eventualidades que puedan presentarse. Esta es, sin duda, una medida clave que las empresas deben tomar en consideración para salvaguardar sus intereses y los de sus clientes.

La idea no es entrar en pánico y pensar que todo lo que nos rodea es o puede transformarse en un riesgo. No todos los elementos que forman parte de la actividad comercial de las empresas deben considerarse como riesgos en sí mismos, ya que hay varias características esenciales que los pueden ubicar o no en esa categoría.

Por ejemplo, para que un riesgo sea considerado como tal debe estar vinculado por algún medio a la actividad de la empresa; además debe ser un asunto complejo, es decir, que de manera inmediata no posea una solución aparente; el impacto de esa determinada situación debe ser significativo y, por último, deben ser aspectos que obstaculicen, dificulten, entorpezcan o posterguen los posibles procesos de solución.

Los tipos de riesgos empresariales pueden clasificarse de varias maneras. Por ejemplo, una de ellas es identificando los que responden a factores externos y los que responden a factores internos. Otra alternativa es catalogarlos según su actividad o según su naturaleza, así como los que son considerados puros o los especulativos.

Clasificación de los riesgos empresariales

  • Riesgos externos. Se trata de todos esos factores que son el resultado del entorno que rodea a las empresas y que, de alguna manera, son cruciales para determinar el rumbo que tomará la compañía. Por esta razón, deben atenderse de manera meticulosa para evitar que afecten el correcto desempeño de la organización.

Uno de los tipos de riesgos empresariales externos más comunes podría ser la situación económica actual por la que esté atravesando el país o la ciudad en donde se encuentre asentada esa empresa, ya que la economía es variable y, de presentarse un ciclo económico de recesión, la misma podría estar en riesgo de sufrir consecuencias económicas considerables a corto o largo plazo.

Dentro de esta clasificación también pueden presentarse los factores de fuerza mayor o que no se pueden controlar, por ejemplo, los eventos catastróficos naturales que están fuera del alcance de todos, ya que, si bien pueden darse alertas y pronósticos acerca de alguna situación en específico, es probable que por más medidas preventivas que se tomen, exista el riesgo de perder bienes y resultar gravemente afectada.

  • Riesgos internos. Al contrario de los anteriores, estos son responsabilidad exclusiva de quienes se encargan de llevar las riendas de todas las áreas de la compañía.

Quizás uno de los riesgos internos más comunes sea el vinculado al área de ventas de la compañía, puesto que, si no se lleva de la manera correcta, no se diversifica o se descuida la cantidad de ventas mensuales y no se presta la debida atención a los clientes, es probable que la compañía vea mermada su credibilidad.

Otros riesgos internos muy comunes son los errores humanos que se cometen en los procesos internos de la compañía y que pueden llegar a ocasionar pérdidas monetarias o estructurales para las empresas como, por ejemplo, no disponer de una cartera variada de proveedores que puedan prestar apoyo al momento de presentarse algún imprevisto, o no reparar con anticipación detalles operativos que con el tiempo pueden transformarse en un verdadero dolor de cabeza.

Otro tipo de riesgos empresariales:

  • Según su actividad. Esta clasificación se refiere a que, si bien todas las actividades empresariales tienen riesgos, todo dependerá del tipo de actividad que se esté desempeñando y del grado de incidencia de esos riesgos en dichas actividades. Cada empresa es un mundo y lo que para una representa un riesgo, para otra representa una oportunidad de mejora.
  • Según su naturaleza. Es una de las maneras más utilizadas para clasificar los tipos de riesgos empresariales. Acá se hace énfasis en la importancia de diferenciar los riesgos por cada tipo de empresa, ya que no se pueden aplicar los mismos procesos de gestión para una empresa que maneje todo lo referente a temas económicos, que otra que se encargue de procesos netamente legales o jurídicos.
  • Riesgos puros y especulativos. Con respecto a los puros, tiene que ver con la incertidumbre de que suceda algo dañino e inesperado que provoque una pérdida económica inminente, mientras que los especulativos contemplan la inseguridad de que ocurra un acontecimiento y que éste, a su vez, haga que se materialice una expectativa de beneficio o pérdida, indistintamente.

En este sentido, las compañías aseguradoras tienden a hacerse cargo con más frecuencia de los riesgos puros, mientras que los especulativos suelen asumirse por los propios empresarios en función de su conocimiento y quedan fuera del marco asegurador.

Los riesgos puros más comunes son los personales, los de daños materiales sobre las propiedades y los que tienen que ver con la responsabilidad civil empresarial. Por eso es importante que cada empresa busque la asesoría adecuada que solo puede proporcionarle una buena casa aseguradora para que conozca de buena fuente toda la información necesaria para definir cuáles son esos tipos de riesgos empresariales y saber cómo manejarlos.

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