7 amenazas de ciberseguridad en las empresas

Persona en una habitación de pie entre luces y sombras

¿Qué es una amenaza informática?

Podría definirse una amenaza informática como toda aquella acción que aprovecha una vulnerabilidad para atacar o introducirse de forma ilegítima en un sistema informático. El concepto, ya amplio en sí, se va convirtiendo cada vez más en un término muy extenso, debido al constante crecimiento de la tipología de amenazas informáticas.

Pero también es amplia la cantidad de recursos existentes para prevenir y hacer frente a estas amenazas. Además de los reiterados consejos de todo tipo para evitarlas y mantener a salvo nuestros sistemas informáticos, en la medida de lo posible, resulta muy difícil protegerse al cien por cien de ello.

Y, sin duda, una herramienta que no evitará, pero si mitigará los daños causados por un ataque informático lo constituyen los ciberseguros, unos productos indispensables hoy en día en la gestión de cualquier empresa, sea del tamaño que sea.

A continuación, analizaremos algunas de las principales amenazas informáticas a la que toda empresa se puede enfrentar y veremos algunos consejos básicos para evitarlas.

Amenazas cibernéticas más comunes

1. Phishing

La palabra phishing significa en su lengua nativa, el inglés, “suplantación de identidad”. Con ello, resulta sencillo adivinar el tipo de ciberataque de que se trata. En concreto, mediante esta técnica el ciberdelincuente se hace pasar por una persona o institución “de confianza” con el objetivo de engañar al receptor y conseguir de este algún beneficio. Principalmente se trata de obtener contraseñas de acceso a plataformas bancarias, o datos relevantes como números de cuenta o tarjeta. El mensaje fraudulento enlaza con una página del estafador con apariencia de la real y allí roba todos los datos que introduzcamos.

2. Robo de identidad

Se produce cuando una persona suplanta a otra principalmente en las comunicaciones digitales o en sus perfiles de redes sociales. Esta suplantación puede darse tanto en personas físicas como empresas o instituciones.

El objetivo principal del robo de identidad es cometer posteriores delitos de carácter económico, como la compra de productos o servicios, o la transferencia de fondos monetarios a favor del delincuente. Pero también puede ser utilizado para llevar a cabo un daño reputacional contra la persona o empresa suplantada.

Las consecuencias del robo de identidad pueden ser incalculables, sobre todo si su detección se demora en el tiempo.

3. Malware

La palabra malware proviene de la unión de las palabras inglesas malicius y software y su significado hace referencia software malicioso. Se trata, por tanto, de un tipo de software cuyo objetivo es hacer daño al dispositivo en el que logra introducirse ilegalmente para sacar un provecho económico.

Hay muchos tipos de malware, como los virus informáticos, troyanos, el spyware (software espía), adware (publicidad) o el ransomware y cualquier otro tipo de código o software creados con intenciones maliciosas.

Para su prevención sirven los consejos habituales en el mundo informático: no descargarse ni instalar nada que no venga de un remitente de confianza, no navegar por páginas web que no sean seguras, o tener siempre actualizado el software de nuestro sistema informático.

4. Ransomware

Es un tipo específico de malware utilizado para extorsionar. Su objetivo es hacerse con el control de un sistema informático o página web y codificar su contenido total o parcialmente impidiendo que su legítimo propietario pueda acceder a él. Para desbloquearlo, el ciberdelincuente exige una cantidad de dinero.

Una vez que se ha producido el ataque por ransomware es muy difícil eliminar. Por ello, entre los consejos para evitarlo y aminorar sus consecuencias se encuentra el mantener siempre copias de seguridad actualizadas y no conectadas a internet para, llegado el caso, poder restaurarlas.

Mujer en traje y con gafas hablando con otra persona

5. Ataques de contraseña

Consiste en probar múltiples contraseñas hasta dar con la correcta. Para ello, los ciberdelincuentes se sirven de varias técnicas y herramientas para lograrlo. Hay dos técnicas principales: fuerza bruta y ataque por diccionario. Para la primera comienzan probando contraseñas basadas en información personal que pudieran tener de la víctima: fechas de nacimiento, nombres familiares, etc. Para el segundo tipo, emplean un software especial que va probando todo tipo de combinaciones alfanuméricas hasta dar con el patrón correcto.

¿Cómo prevenir el ataque por contraseña? Siguiendo los consejos que una y otra vez nos dan cuando establecemos una contraseña en una App o sitio web: no utilizar la misma contraseña para todos los servicios, no usar información personal en su composición o no apuntarlas en un fichero sin cifrar, entre otros.

6. MitM (Man-in-the-Middle)

Los ataques MitM (Man-in-the-Middle), “hombre en el medio” en castellano, son muy difíciles de detectar. Consiste en que el ciberdelincuente consigue situarse en el medio de la comunicación entre dos interlocutores y, de ese modo, tener la posibilidad de modificar los mensajes para su beneficio, sin que las otras partes se enteren de ello. Los interlocutores dan por buenos los mensajes de la otra parte y pueden facilitar datos sensibles, contraseñas o cualquier otro tipo de información que puede ser utilizada por el delincuente para su lucro.

Entre las principales acciones para prevenirlo se encuentran el acceder siempre a sitios web con el certificado de conexión segura, proteger la red wifi de la empresa, o tener actualizado el software que utilicemos.

7. Spam

El spam es el más conocido de los ciberataques. Es la recepción de mensajes no solicitados ni deseados, que se envían de forma masiva. Normalmente se asocian a mensajes de correo electrónico, pero su concepto es mucho más amplio y también se refieren a mensajes SMS o incluso llamadas telefónicas.

A diferencia del phishing, el spam no suele tener un carácter malicioso y buscar introducirse en nuestro sistema. El principal objetivo del spam es vender algo, aunque sea mediante el engaño. Entre los problemas que acarrea para una organización se encuentra el tiempo y dinero que hay que dedicar para evitarlo o eliminarlo.

Primer plano de unas manos escribiendo en el teclado de un portátil

Cómo hacer frente y protegerse los ciberataques

Como hemos visto, protegerse de los ciberataques es una labor ardua pero necesaria. Y es que los ataques cibernéticos no solo nos afectan a nosotros. También podemos causar daños a terceros a consecuencia de ver nuestros sistemas informáticos vulnerados. En este sentido, contar con un seguro de responsabilidad civil adecuado es más que necesario.

Pero, cualquier caso, la prevención resulta fundamental. Y los consejos habituales no dejan de tener vigencia: no acceder a sitios web que no sean de confianza; no descargar ni abrir archivos de origen desconocido, cambiar las contraseñas habitualmente y configurarlas de forma compleja o mantener todo el software de nuestros equipos actualizados son pautas básicas que nos ayudarán.

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