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En el mundo del sector asegurador existe todo un universo de posibilidades que están diseñadas para cubrir los requerimientos de compañías y personas naturales que desean proteger sus bienes más preciados. Sin embargo, uno de los conceptos más comunes, y que en ocasiones pasa desapercibido, es el de la correduría de seguros. ¿Sabes de qué se trata? A continuación, intentaremos despejar las dudas sobre el tema para que conozcas todas sus ventajas y cómo acceder a ella.

Qué es una correduría de seguros

Una correduría de seguros contempla a uno o varios intermediarios expertos en el campo de las aseguradoras, los cuales se encargan de ofrecer servicios de mediación entre las compañías y sus clientes.

A estos profesionales se les llama corredores de seguros y entre sus objetivos está buscar – en todo el mercado asegurador – aquellas organizaciones que estén en la capacidad de ayudar a satisfacer, de una manera eficaz, las necesidades de sus clientes. En otras palabras, siempre tratan de encontrar las mejores opciones en coberturas al precio más accesible.

Uno de los errores en los que pueden llegar a incurrir las empresas o personas naturales al momento de optar por un seguro en específico, es no buscar otras alternativas a las grandes compañías aseguradoras.

Ventajas de las corredurías de seguros

Cuando una persona manifiesta la inquietud de contratar una póliza de seguros, es probable que muchos compañeros o asesores empresariales tiendan a recomendar los servicios de una compañía de renombre de la cual ya forman parte, sin embargo, uno de los aspectos positivos de una correduría de seguros es que cuentan con un personal preparado y dispuesto a ofrecer mejores beneficios; uno de ellos es sin duda la atención personalizada, ya que muestran interés por el cliente y buscan, sobre todas las cosas, mantener el contacto con él para ayudarle a cubrir sus requerimientos con las opciones más adecuadas.

Los profesionales que forman parte de la correduría de seguros no solo entran en juego a la hora de contratar una póliza, sino que también están presentes cuando es necesario reclamar un siniestro o, en otros casos, cuando el cliente se sienta descontento con la compañía aseguradora y muestre la inquietud de cancelar su contrato con esa compañía.

Cuando esta situación se presenta, los corredores deben encargarse de poner en marcha las gestiones necesarias para encontrar, lo antes posible, una nueva compañía que beneficie a su cliente. Esta es una de sus múltiples ventajas, ya que este servicio no se cobra de manera adicional e incluso en muchos casos se pueden aplicar descuentos adicionales. Dicho en otras palabras, las corredurías de seguros están obligadas por ley a defender a sus clientes por encima de cualquier compañía.

Diferencias entre un corredor de seguros y un agente de seguros

En ocasiones las personas suelen confundirse entre un corredor de seguros y un agente de seguros. ¿Te ha pasado? Pues bien, partamos de la premisa que ambos profesionales son mediadores de seguros, sin embargo, la diferencia radica en que los corredores de seguros son independientes y no poseen un vínculo con ninguna compañía aseguradora, lo que les da la libertad de elegir el seguro que mejor se adapte o más le convenga a su cliente; mientras que un agente de seguros sí está vinculado formalmente con una aseguradora y está bajo la figura de un contrato, por lo que no puede vender otros servicios que no formen parte de la entidad a la que pertenece.

Para poder trabajar en una correduría de seguros es necesario prepararse profesionalmente en el área. Al menos en España está reglamentada por la Ley y se exige una formación específica, ya que es obligatorio obtener el título de Mediador de Seguros Grupo A que exige la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP). Esta formación se imparte en los Colegios Profesionales de Mediadores de Seguros.

Hay quienes piensan que al optar por una correduría de seguros los precios que deberán cancelar serán muy costosos, sin embargo, la realidad es que se trata de un servicio gratuito para el cliente. Esto es posible porque los ingresos son el resultado de comisiones a cargo de la compañía aseguradora. En otras palabras, la correduría recibe un porcentaje de la póliza contratada, siendo que el desembolso solo es perceptible para la aseguradora y no para el cliente.

Otro paradigma con el que se debe romper es que si se contrata una póliza específica mediante una correduría de seguros esta saldrá más cara que hacerlo directamente con el seguro. Una de las ventajas de las corredurías es que siempre tienen a la mano los presupuestos y coberturas de las compañías aseguradoras, por lo que su labor es escoger la más viable y accesible para sus clientes.

Panorama global de los profesionales del sector asegurador

Según información reflejada en el sitio web de Diario Crítico, el sector de los corredores de seguros está al alza en España y en el resto del mundo, experimentando un crecimiento sustancial y significativo en los últimos años. Muestra de ello es que anualmente se ha registrado una tasa de hasta 7% más desde el año 2012, alcanzando un valor de más de 42.800 millones de dólares (37.015 millones de euros), según datos obtenidos en el informe mundial de la compañía de investigación MarketLine. Asimismo, según informe de la DGSFP al cierre del año 2016 operaba un 26,72% de agentes y 39,80% de corredores.

Contratar a través de una correduría de seguros siempre será una excelente opción para quienes quieren estar al día con las nuevas tendencias en el mercado asegurador, sin tener que preocuparse de más.

Además, ante cualquier incidencia, el corredor está en la disposición de iniciar los trámites de inmediato contactando a la compañía aseguradora para garantizar que se agilicen las gestiones pertinentes.