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Dentro del ámbito laboral existen diversas figuras que en ocasiones son desconocidas por un gran porcentaje de personas, sin embargo, las compañías aseguradoras las conocen muy bien y reconocen la importancia de informarse al respecto para saber cómo abordarlas y así poder actuar de la manera más indicada. En esta ocasión trataremos de despejar algunas de las dudas más frecuentes que surgen al hablar de las condiciones de expatriado, así como las ventajas de poseer una póliza de seguro de expatriado.

Qué significa ser expatriado

Antes de comenzar, es necesario dejar claro qué es ser expatriado. Un expatriado es un trabajador capaz de prestar sus servicios de manera temporal o permanente en una empresa que esté ubicada fuera de su país de origen. En este punto es fundamental saber y dejar bien establecido quién fue el responsable de tomar esta decisión, es decir, si fue un mandato del empresario o, si por el contrario, fue una decisión de mutuo acuerdo entre el trabajador y el jefe de la compañía. En el caso de ser la primera opción, es crucial que se cumplan las exigencias establecidas en el artículo 40 del Estatuto de los Trabajadores como una manera de tener bien claras y justificadas las reglas del juego.

En la actualidad la modalidad de expatriación ha ido cobrando fuerza, al punto de que cada vez son más las empresas a nivel mundial que la están llevando a la práctica a través de sus multinacionales. Esta es una manera muy sutil de demostrar sus facultades organizativas y dejar claro que son capaces de hacer frente a la competencia internacional gracias al alto nivel de preparación y especialización demostrado por los expatriados quienes, la mayoría de las veces, son difíciles de reemplazar por otros trabajadores que son originarios de una determinada localidad.

Contrato del expatriado

Ahora bien, dentro de las condiciones de expatriado, así como con todos los cargos laborales, existe la figura de un contrato, por lo que es fundamental dejar claro que a veces al utilizar la palabra expatriación se pueden generar malos entendidos, sobre todo con todos los factores que entran en juego cuando se trabaja bajo esta condición.

Desde el punto de vista jurídico, cuando se genera un contrato de expatriación, el trabajador debe seguir considerándose como un empleado de su país de origen, es decir, debe continuar pagando sus impuestos y cumplir con todas aquellas obligaciones fiscales de manera normal como si se encontrara en su país. Por ejemplo, si una persona trabaja en una compañía argentina y deciden enviarlo a laborar durante unos meses o años a otra sede ubicada en España, este trabajador seguirá formando parte de la nómina de la compañía con sede en Argentina sin inconvenientes.

Unos de los aspectos positivos de este tipo de contratos es que sin importar el tiempo que esta persona viva y trabaje en ese determinado país, no está en la obligación de cancelar tributo alguno, ya que la empresa es la encargada de pagar por todos los gastos que se generen durante su estadía, esto contempla el alojamiento, transporte, alimentación, entre otros. Esto responde a los acuerdos establecidos en las leyes laborales internacionales que estipulan que un trabajador no puede ser penalizado de forma económica al ser enviado al extranjero por su empresa.

Tipos de expatriados

Existen diferentes tipos de expatriados y según la información reflejada en el portal web Método, cada uno se clasifica en pequeños grupos que los segmenta por localización y por implicación. A continuación, describiremos con más detalle cada uno de ellos para su mejor comprensión:

Según la localización. Aquí destacan tres: del país de origen hacia el extranjero que serían los expatriados, del extranjero al país de origen que serían los impatriados y los que realizan traslados definitivos que serían los trabajadores localizados.

Según la implicación. Se reflejan cuatro tipos que serían: los directivos virtuales, los commuters (viajeros), los expatriados de corta duración y los expatriados de larga duración.

  • Con respecto a los directivos virtuales, son los que se encargan de manejar un punto geográfico en específico, al que suelen viajar de manera continua, sin tener que verse en la necesidad de cambiar su lugar de residencia mientras dirigen la organización.
  • Los commuters o viajeros, son los trabajadores que se dirigen a ese país durante un tiempo específico, por ejemplo, de lunes a viernes, regresando a su residencia habitual los fines de semana.
  • Los expatriados de corta duración, son los que tienen una estadía en el país escogido de no más de dos años.
  • Por su parte, los expatriados de larga duración, son los que duran más de dos años residiendo en el país de destino.

Seguridad Social de los Expatriados

Cabe destacar que, en el caso de España, los trabajadores que se trasladen dentro de un Estado que forme parte de la Unión Europea se deben regir por la normativa de la Seguridad Social del país que los recibirá para prestar sus servicios, desvinculándose así de la Seguridad Social española; sin embargo, se puede estar en calidad de expatriado en un país de la Unión Europea un máximo de dos años y seguir estando bajo la cobertura de la Seguridad Social española.

En el caso de que el país elegido para la expatriación sea extracomunitario y no haya un acuerdo internacional en esta materia, el trabajador estará en una situación asimilada al alta por lo que tendrá que cotizar en España por todas las contingencias que el país de destino no cubra.

Ventajas de ser expatriado

Existen algunas ventajas de ser un expatriado, una de las principales es tener la oportunidad de apreciar otras perspectivas del mundo y aprender de otras culturas y su manera de hacer las cosas en su cotidianidad. Además, se aprenden otros idiomas y las personas obtienen un mayor nivel de confianza y seguridad para hacer frente al mundo.

Las empresas siempre van a enfocar sus esfuerzos en mejorar sus resultados empresariales, es por eso que al tener trabajadores que estén bajo las condiciones de expatriado buscarán todas las alternativas para asegurarles su bienestar. Una de las mejores opciones es contar con las ventajas del seguro de expatriado de Markel, el cual se encarga de cubrir los riesgos sanitarios y asociados a los mismos de aquellas personas que son destinadas en el extranjero por motivos laborales. Además de cubrir a los empleados, también puede dar cobertura a las familias. La decisión dependerá de las necesidades que necesiten ser cubiertas para el beneficio de los empleados.