¿Qué son los seguros para locales comerciales y cuáles necesitas?

Robos, incendios, inundaciones… Ningún negocio está exento de ciertos riesgos. Por eso, es esencial contar con seguros para los locales comerciales donde desarrollas tu trabajo, que ofrecen protección frente a los imprevistos que puedan ocurrir. Os contamos cuáles son las principales características de unos seguros hechos para garantizar la estabilidad y la continuidad de tu actividad laboral.

Seguro para locales comerciales

Los seguros de locales comerciales tienen por objetivo proteger el patrimonio de un negocio frente a grandes siniestros o pequeños incidentes que puedan ocurrir, ya sea para cubrir daños propios (como desperfectos en el mobiliario) como para indemnizar a un tercero por un percance en tu local (una caída de un cliente, por ejemplo). Pero, ¿qué es exactamente el patrimonio de un negocio? Básicamente consta de dos partes perfectamente diferenciadas:

  • Continente: Es el local propiamente dicho, su estructura física y elementos fijos. Esto incluye las paredes, las puertas, las cubiertas, los cableados, las conducciones de agua o el sistema de protección contra incendios, entre otros.
  • Contenido: Comprende el mobiliario, los mostradores, los equipos informáticos, los aparatos eléctricos, la maquinaria, las mercancías a la venta y en almacén. etc. Sin embargo, están excluidos, generalmente, los vehículos a motor, los remolques, las caravanas y embarcaciones y sus accesorios, así como los animales vivos, salvo que sean existencias que se pongan a la venta (como cierto marisco en las pescaderías o peces en las tiendas de acuarios).

Los seguros para locales comerciales, por tanto, deben incluir garantías para cubrir ambos conceptos. En el caso del continente, es importante evaluar todo el valor del edificio para que quede cubierta la reconstrucción parcial o total de la edificación y sus instalaciones en caso de deterioro grave. Para ello, habrá que estimar las cualidades de construcción y de los acabados, el año de construcción, las mejoras introducidas… En cuanto al contenido, también hay que asegurar correctamente los bienes para que no estemos infraasegurados (y no se nos pague el total del daño) o sobreasegurados (y estemos pagando de más por aspectos que no necesitamos). Bastará simplemente con que valoremos el coste de compra o reposición de los muebles, la maquinaria y los aparatos o equipos electrónicos. Además, las mercancías se estimarán según su valor de adquisición en el mercado antes de que se haya producido el siniestro.

Tiendas de un centro comercial seguro

¿Qué es un seguro de comercio?

Se trata de un seguro dirigido a los negocios (comercios, oficinas, restaurantes, etc.) que se desarrollen en un local comercial y que cubre las indemnizaciones de los daños que se pueda sufrir ante algún tipo de percance, tanto en la estructura externa del local como en su interior, lo que incluye el mobiliario y las maquinarias que hubieran sufrido un siniestro, así como las mercancías.

¿Por qué necesitas contratar este seguro si tienes un local comercial?

Contratar un seguro para un local comercial es obligatorio si existe una hipoteca sobre el mismo, de modo que el banco podrá exigir la contratación de un seguro de daños. Además, en caso de determinadas actividades también se exige contratar una cobertura de Responsabilidad Civil, como las clínicas sanitarias, los despachos de abogados, los restaurantes o los salones recreativos. En el resto de casos, no se trata de un seguro obligatorio, pero es importante contratar uno para cubrir totalmente el local y los bienes principales, pues de no contar con él, en caso de siniestro, tendrás que hacer frente a grandes gastos que, según la magnitud del suceso, puede llegar a ser inasumible por el trabajador y abocar en el cierre del negocio. ¿Y cuáles son los percances más habituales en los locales comerciales? Robos, daños por incendio, daños por agua y daños por actos vandálicos con rotura de cristales de escaparates y otros desperfectos en las superficies de las fachadas de comercios.

¿Quién necesita este seguro?

Los casos de los seguros de locales comerciales son muy útiles tanto para los propietarios del establecimiento, como para las personas que se los alquilan. Si eres el dueño, tu objetivo es proteger tu inmueble, su estructura y los elementos fijos ante daños que puedan sufrir. Si lo has alquilado para desarrollar tu negocio, no es necesario que incluyas cobertura para el continente, pues, como hemos señalado, es el propietario del mismo el que, en principio, deberá contar con un seguro para garantizar su propiedad. Ahora bien, puede ser útil si quieres proteger tu inversión, por haber hecho obras de reforma, acondicionamiento o mejora. Además, deberás tener cubierto el contenido del local, si no quieres que un siniestro haga tambalearse la continuidad (temporal o, incluso, definitiva) de tu comercio. Asimismo, cuando el local está vacío o sin actividad, también es interesante contar con un seguro, como el de Responsabilidad Civil General, porque, aunque sin uso, no está exento de ciertos riesgos, como estallidos de tuberías que inunden el suelo o desprendimientos de parte de la estructura que puedan causar daños a viandantes. Por ello, es conveniente disponer de una protección para subsanar desperfectos y hacer frente a posibles reclamaciones por daños.

Mesa de restaurante con cubiertos y copas. Seguro para tiendas comercial

Coberturas y garantías para establecimientos comerciales

Los seguros de locales comerciales proporcionan coberturas básicas para los riesgos más frecuentes, entre los que se encuentran, como hemos mencionado, los robos (incluidos las roturas de cristales y desperfectos de mobiliario), los daños eléctricos y por agua (escapes accidentales, omisión de cierre de grifos, averías de los sistemas de conducción), las inundaciones, los actos vandálicos, los incendios, las explosiones o los daños producidos por otros fenómenos naturales (ventiscas, tempestades…). Dependiendo del tipo de actividad que se ejerza, se incluirán otras coberturas particulares, como avería de maquinaria o de ordenadores, sustitución de cerraduras o bienes refrigerados. En algunas actividades lo que puede ser más valioso garantizar es la recuperación de información en documentos informáticos si se produce un siniestro (como en el caso de gestorías, consultoras o despachos de abogados), pues la actividad que genera los ingresos requiere de la información de forma imprescindible, mientras que, en otros comercios, como los de venta al por menor, serán necesarias garantías aseguradas a los daños sobre el valor de las mercancías. Algunas aseguradoras ofrecen garantías para paliar los problemas de paralización de la actividad a consecuencia de un siniestro (un incendio o una inundación de gran magnitud que impida ejercer durante una temporada). En estos casos, a la pérdida de beneficios por no poder trabajar, se une la necesidad de seguir teniendo que pagar unos gastos fijos (alquiler, luz, sueldos de empleados, facturas a proveedores). Si bien es esencial asegurar de la mejor manera el continente y contenido del negocio, también lo es contar con un seguro de Responsabilidad Civil que proteja ante reclamaciones de clientes, proveedores o cualquier otra persona que puedan llevar a cabo contra el propietario del negocio por sufrir un accidente, daños o lesiones dentro del local (como una caída por haberse derramado algún producto al suelo o una intoxicación alimentaria, por ejemplo). Tampoco hay que olvidarse de los seguros que cubran la Responsabilidad Civil Patronal por daños a los empleados que se produzcan dentro del negocio y cuya responsabilidad corresponda al empresario, o la Responsabilidad Civil de Productos o Servicios prestados, por si existen defectos en las mercancías o errores en los servicios que puedan derivar en daños a los clientes u otras personas. A nivel asistencial, estos seguros suelen contar con asistencia en el comercio 24 horas, que permite poder contactar de manera rápida con profesionales (como fontaneros, electricistas, cerrajeros, etc.), servicio de vigilancia en el caso de quedar desprotegido el local o protección jurídica, con un equipo de abogados para defender los intereses del asegurado frente a vecinos, proveedores o empleados. Eso sí, como todos los seguros, cuenta con una serie de exclusiones habituales. Los daños eléctricos, por ejemplo, no se cubren si los han causado aparatos de una cierta antigüedad, así como en los aparatos electrónicos. Entre las garantías de daños por agua, se excluyen las humedades producidas por condensación. Y en las garantías de fenómenos atmosféricos no se contemplan los daños ocurridos en bienes depositados al aire libre, que tampoco están cubiertos ante posibles robos. Por eso, para no llevarse ningún susto inesperado, hay que leer muy bien los condicionados de las pólizas.

Oficina comercial con empleados trabajando.

Ventajas de este seguro

Tanto si se es propietario del local, como si se es el inquilino, es importante contar con este tipo de seguro que aporta tranquilidad ante cualquier eventualidad, pues garantiza el pago de una indemnización, los costes de reparación o la reposición de los bienes dañados, desde pequeños percances como la rotura de una tubería de agua, hasta los desperfectos que puede generar un gran incendio. No obstante, hay que tener en cuenta que la inversión que se realiza con la compra o alquiler de este tipo de establecimientos es muy importante y hay que protegerla de la mejor manera posible. En el caso de los inquilinos, además, el local es esencial para desarrollar su negocio, por lo que resulta de vital importancia contar con un respaldo en caso de que ocurra cualquier incidente que suponga un gasto extra, frene la actividad o una pérdida de ingresos, lo cual tiene aún mayor impacto en los negocios pequeños. Otra gran ventaja es que existe mucha flexibilidad en la oferta de seguros para comercios en el mercado, de modo que se puede personalizar en gran medida las soluciones aseguradoras que necesite cada persona, según el tipo de actividad que vaya a realizar, su tamaño, la capacidad de su establecimiento, su exposición a riesgos, etc. De este modo, el asegurado tiene cubiertas sus necesidades exactas, pues no es lo mismo, por ejemplo, tener un local a pie de calle, en el que podrá contar con garantías básicas que lo protejan de cara a la caída de árboles, farolas o postes, o tenerlos en el interior de un centro comercial, en los que un corte de luz o suspensión de agua del recinto afecta directamente a tu comercio. Precisamente las características propias de cada negocio son las que determinan el precio final de estos seguros. La suma de los capitales asegurados (continente y contenido) es uno de los aspectos que más influye, junto con la actividad que se desarrolla, la ubicación, las protecciones contra robo (vigilancia, puertas de acceso, recintos cerrados o no…), los metros cuadrados y el año de construcción del local, y las mejoras y rehabilitación de las conducciones de agua e instalación eléctrica, así como las coberturas contratadas. En cualquier caso, y según los últimos datos disponibles, el precio medio de los seguros de comercio de nueva contratación se sitúa en 361 euros.

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