Lucro cesante y daño emergente: definición y ejemplos

Plano contrapicado de unos edificios de oficinas

Los conceptos de daño emergente y lucro cesante aparecen ya reflejados en el Artículo 1.106 del Código Civil del año 1889. La esencia no ha cambiado, y el artículo en cuestión establece que “La indemnización de daños y perjuicios comprende, no sólo el valor de la pérdida que haya sufrido, sino también el de la ganancia que haya dejado de obtener el acreedor, salvas las disposiciones contenidas en los artículos siguientes”.

En él ya se asientan las bases de lo que hoy entendemos por daño emergente (“el valor de la pérdida que haya sufrido”) y lucro cesante (“la ganancia que haya dejado de obtener el acreedor”).

En este artículo ahondaremos en la definición y ejemplos de ambos términos y las diferencias existentes entre ellos.

Definición de lucro cesante

Si bien no hay establecida una definición estándar para el lucro cesante, este se puede definir como aquel daño de carácter patrimonial consistente en la ganancia que se deja de obtener como consecuencia de un evento, ya sea un incumplimiento contractual, una acción ilícita o daños causados a los bienes o patrimonio del perjudicado.

En el ámbito del seguro se refiere, principalmente, a los beneficios o ganancias que una empresa o persona física deja de percibir como consecuencia de los daños causados a sus bienes. Se trata, en la práctica, de una cobertura fundamental especialmente para las empresas, ya sea pyme o gran empresa, ya que resarce una merma económica que deja de percibir.

Ejemplos de lucro cesante

Son innumerables los eventos que pueden dar lugar al derecho a percibir lucro cesante. Como ejemplo, veamos dos situaciones de las más habituales.

  • Un incendio sufrido en una pizzería destruye gran parte del mobiliario de la cocina, las existencias, y provoca el desprendimiento del techo del local. La reparación de los daños y la restitución de los elementos destruidos o dañados conlleva dos meses de trabajo. Como el negocio ha de permanecer cerrado durante ese tiempo, el lucro cesante serían las ganancias que quien explota el negocio haya dejado de obtener durante esos dos meses.
  • Un comercial de productos alimentarios sufre un accidente cuando circulaba con el vehículo utilizado para la actividad a causa de un golpe que le da un tercero con su coche. Como consecuencia, además de los daños materiales del vehículo, ha de permanecer tres semanas de baja debido a las secuelas físicas del accidente. Las ganancias que haya dejado de percibir en ese tiempo, al no poder realizar venta alguna, se corresponden con el lucro cesante.

Cómo calcular el lucro cesante

Existen varios métodos para calcular el lucro cesante. Centrándonos en el ámbito asegurador de cara a las empresas, que representa la mayoría de situaciones que se pueden dar, el lucro cesante se puede establecer mediante los siguientes parámetros:

  • Pérdida de ingresos: Se calcula la pérdida directa de ingresos que la empresa hubiera obtenido en condiciones normales de su operativa. Se puede calcular comparando períodos similares de ejercicios anteriores.
  • Gastos fijos: Se trata de calcular los gastos fijos que la empresa debe seguir haciendo frente a pesar de tener paralizada su actividad. Puede incluir pagos de alquiler o hipoteca, salarios, seguros, tributos, etc.
  • Beneficio neto: Es la diferencia entre los ingresos y gastos de la empresa durante un período de tiempo concreto. Es la ganancia neta de las operaciones habituales de una empresa, sin incluir los gastos financieros ni los ingresos extraordinarios.
  • Beneficio bruto: Se calcula la ganancia bruta media que la empresa obtuviera en un período anterior al hecho que causó el daño, y se compara con la ganancia bruta que se hubiera obtenido durante el período en el que se produjo la pérdida de ingresos.

Mujer con gafas y camisa negra hablando con otra que está de espaldas

¿Qué es daño emergente?

El daño emergente no es más que el daño real y verificable que una persona o entidad sufre como consecuencia de un hecho o situación específica. Es decir, es el coste económico de resarcir los daños sufridos, que pueden provenir de situaciones accidentales, ilícitas o incumplimiento contractual.

Los daños pueden afectar a bienes materiales o a derechos del perjudicado y son cuantificables.

Ejemplos de daño emergente

Continuando con los dos ejemplos mostrados para el lucro cesante, en las mismas situaciones podemos señalar:

  • En el mismo ejemplo del incendio sufrido en una pizzería, el daño emergente sería el coste de reponer el mobiliario de la cocina, las existencias, y la restauración del techo del local y demás daños materiales sufridos en el incendio.
  • En el caso del comercial de productos alimentarios que sufre un accidente cuando circulaba con el vehículo utilizado para la actividad, el daño emergente corresponde al coste de reparación del vehículo, de los gastos sanitarios que requiera el conductor, así como de los objetos o mercancías que se hubieran podido destruir o dañar en el accidente.

Estructura de madera

¿Cuál es la diferencia entre el daño emergente y lucro cesante?

Después de todo lo expuesto anteriormente, se puede establecer la principal diferencia entre daño emergente y lucro cesante en que el primero hace referencia a daños cuantificables precisos y ya materializados, que responden a bienes o derechos que se poseían y han sido destruidos o sufrido daños, mientras que el lucro cesante son pérdidas o beneficios futuros que se dejan de obtener a consecuencia del hecho causante.

En definitiva, el daño emergente se refiere a un daño real ya causado, mientras que el lucro cesante se basa en presunciones futuras estimadas que se hubieran materializado en caso de no haberse producido el evento.

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